Hace pocos días se cumplió un año de la final de la Copa del Mundo de Sudáfrica. Una estrella que la Roja persiguió toda su vida y ahora tiene el pecho inflado para lucirla.
Hace 365 días el fútbol abrazó a España. Los europeos alzaron esa copa de oro que pesa tanto, tanto como la responsabilidad que viven hoy los equipos sudamericanos en la Copa América.
Por el momento, la competencia de este continente mostró partidos entretenidos y mucha acción pero pocos goles. No aparece Messi, así como a Paul Mccartney le faltan Ringo Starr y Jhon Lennon, Lionel extraña a Iniesta y Xaxi. Tampoco Neymar entró en juego.
La albirroja más que individualidades cuenta con un equipo, con once jugadores donde cada lugar puede ser suplantado por otro, porque si Lucas Barrios no arranca lo hace Haedo, porque Alcaraz está siempre listo y quedó demostrado que hay recambio.
Ojalá dentro de un año digamos que el fútbol abrazó a Paraguay.