En una nueva exhibición de fútbol, Barcelona aplastó a Santos. Fue 4-0 en la final del Mundial de Clubes que se disputó en Japón y que consagró al equipo de Guardiola, título que ya había conseguido en 2009. Messi, autor de dos goles, fue la gran figura.
Messi hizo dos, Xavi y Fabregas completaron los goleadores.